domingo, 29 de septiembre de 2013

La Escuelita



Hace un par de meses escribí un post donde, fundamentalmente, contaba de mi paso por el Colegio EE.UU. de América de San Martín. Básicamente me refería a la escuela secundaria, con algún que otro recuerdo de la primaria y de algunas personas que conocí allí. Pero claramente, era un post sobre los años de secundaria. Contaba poco, o casi nada, de “La Escuelita”, ese edificio de la vuelta, lo que en la jerga institucional era, pomposamente, el Departamento de Aplicación.

Un viejo edificio, con aulas de techo alto. Casi todas rodeando un patio interior, de techo de chapa. Un edificio no propio. De hecho, la única vez que mis viejos fueron a una reunión de padres, había sido allá por el 78, porque la sucesión dueña del edificio (¿los Pueyrredon?) iba a reclamar el mismo y “nos íbamos a quedar sin escuela”. Eso implicaba que no tendríamos edificio donde estudiar. El mangaso, esa vez, vino por el lado de la rifa de un coche. Cada familia tenía que vender cuatro números a un precio bastante alto (serían como $1000.- de ahora por número). La mayoría, estoy seguro, terminó autocomprando la rifa. No se en definitiva quien ganó el coche. Pero el edificio sigue ahí. Si bien no funciona ya la primaria (que pasó al edificio nuevo que se terminó de construir cuando estábamos terminando la secundaria), ahora funciona allí el profesorado.

Hace poco ví en Factbook una foto de la fiesta de graduación, un baile en el patio techado, puede que para muchos el primer asalto. Poco después de ver esa foto, volví a entrar al edificio, ya que algunas de las reuniones de la Asociación de ex alumnos se hacen allí por cuestiones prácticas.

Literalmente el edificio se cae. El patio descubierto, otrora canchita de fútbol en los recreos, partido al medio por una dudosa huerta. El baño de varones (una letrina en nuestra época), no existe más, hay un mingitorio al lado de la casa de la portera y donde estaba antes, creo, hay una especie de vivero. El de mujeres debe seguir siendo el mismo.

El escenario, donde en 1984 con los chicos de tercero séptima hicimos una obra de teatro para juntar ropa y mandar a escuelas de La Rioja (bah, una escusa, en realidad era para promocionar Latín, pero no lo vamos a decir porque la profesora de esa materia sigue en la escuela), hace dos o tres meses estaba casi desguazado, hoy directamente no existe y está tapiado.

La cocinita de portería, que otrora nos albergaba ya que Nelly, la encargada de la tarde, era la madre de una de nuestras compañeras (y se encargaba además de juntar la plata para el viaje de egresados), sigue en el mismo lugar, pero literalmente vacía, solo un anafe (en esto me falla la memoria, tal vez hace treinta años estaba igual, pero antes no me parecía vacía y ahora si).

Ya no existe el aula de música, esa en donde Egle me rechazó para formar parte del coro (aún no entiendo esa arbitraria decisión).

¿Porque este post? No se, es domingo a la tarde, el reportaje a Cris me aburre y me da pena el estado de ese edificio, tal vez porque refleje el estado actual de la educación. Sigue siendo, por lo que me comentaron, un edificio alquilado. A raíz de ello, nadie pone un mango.

Como arruinar un libro en 95 minutos



Domingo a la mañana, capricho de preadolescente, ver la película de su libro favorito en la semana del estreno, so pena del trauma que podría generarle que sus compañeras la vean primero. Explicación de padre moderno: “trauma te genera que durante dos meses tu mamá te prometa llevarte a ver La Guerra de las galaxias y no lo haga, llegando a la zaga más grande de la historia del cine con seis años de diferencia, no perderte una película producida por Tristán Bauer”…, el argumento no convence. Así que allá vamos, en el horario que van los padres divorciados, mientras en casa Paula prepara la comida.
(Aclaremos que leí casi todos los libros de “Caídos del mapa”, así como, salvando las distancias, leí los de Harry Potter (e incluso uso uno de ellos como ejemplo cuando explico Parlamentarismo de Westminster en el CBC). La razón oculta, que un día me inspire yo, cree una zaga exitosa y me haga millonario. Pero ese día no llega…).
Siempre que me preguntan, sobre todo en las clases de comunicación, si me gusta el cine argentino, respondo con un categórico y antipático “NO” (reconozco que lo de antipático no me cuesta mucho). Ante el más incisivo interrogante “¿por qué?”, mis respuesta pueden variar: la falta de guiones originales, la pésima iluminación, los actores de cabotaje, el maquillaje berreta (que llega al paroxismo justamente en “El secreto de sus ojos”), el asonido (léase falta de sonido), el tonto argumento “hay que ver cine argentino porque es nuestro”, la idea de que malos actores se hacen buenos actores porque hacen un personaje “distinto” en el cine (Francella, por ejemplo). El argumento varía según el interlocutor. Pero, sencillamente, no veo cine argentino porque me aburre, me parece reiterativo, autorreferente y autoindulgente. Una muestra más de la decadencia social en la que nos vemos inmersos y que se acentuó en al última década.
Con esta aclaración, vamos a los hechos. Fuimos al cine. Desde el vamos se nota lo perverso de los capos de Cinemark. O del programador. Antes de la película argenta, te meten cuatro avances (o colas) de súper producciones de hollywoodenses en las que se nota que se invirtió solo en el armado de la promoción más que en toda la película argentina que estás por ver.
El contraste entre el sonido de esos avances con el del sonido de la película que empieza es notable. Arriba dije asonido (no se si existe la palabra y no tengo ganas de ir a la RAE). La película no tiene sonido. Ni siquiera sonido ambiente: transcurre en un colegio, es decir, con meter un montón de pibes hablando a la vez y gritando ya tenés el 50% de la banda sonora de la película. Pero no, eso al sonidista no se le ocurrió. La fotografía no existe. El montaje tiene problemas de continuidad serios.
Básicamente, más allá de estas cuestiones técnicas, el problema de la película es que falla justamente en aquello en lo que el libro funciona. La relación entre los chicos. Cero química entre ellos. Inexpresivos al máximo, no generan un solo gesto de complicidad con una platea a la que no sentí reír en ningún momento. En un momento llegué a la conclusión que un viejo capítulo de Señorita Maestra tenía más credibilidad.
La amistad, el hilo conductor de los diez libros, no está en ninguna parte. Las (sobre) actuaciones de los adultos no ayudan. No generan empatía ni gracia, aunque lo pretendan en su estereotipación.
Apenas empezada la película, mandé un mensaje a mi mujer (nunca en toda mi vida había mandando un mensaje desde mi celular durante la película), pero me urgía hacerlo “por qué hacemos tan mal lo que los yanquis hacen tan bien”. Mientras escribo esto, veo en twitter un hashtag que dice #HollywoodMiente. Puede ser, pero saben que, cuando #HollywoodMiente le creo. En cambio, cuando el ¿cine? argentino miente me aburro.

lunes, 26 de agosto de 2013

Olvidos perdonables.

De todos los reproches que se le suelen hacer a Alfonsín, hay uno que jamás entendí o compartí. Es el de que no recibió a Cortazar cuando el escritor estuvo por última vez en Buenos Aires. Llegó dos días después de la asunción del nuevo gobierno y volvió a París al mes siguiente, el 12 de enero. Me imagino la vorágine de un inicio de gobierno, con cero contactos para efectuar la transición de las dependencias y oficinas. Calculo que dadas las circunstancias apenás le habrán dicho al presidente entrante: "Esa es su oficina". Caos. Los fncionarios haciendo las últimas correcciones del decreto que juzgaba a las juntas y a los jefes terroristas y algún descolgado del área de cultura que dice: "che, parece que está Cortazar en Buenos Aires", "quien" "Cortazar, el de Rayuela", "Ah, pero la reunión con Borges y los escritores fue la semana pasada". Listo, pasemos a otro tema. Algo así contó alguan vez la secretaria de Alfonsín, que le pasaron el dato y ella se olvidó de transmitir el deseo de una reunión. Se hizo cargo de la gafe. Lo cierto es que en el único reportaje que Cortazar dió por esos días anuncia que volvía en marzo del año siguiente. Pero se muere en febrero (eso no lo anuncia, sinó sería uno de sus propios cuentos). Es decir, si hubiese retornado en marzo y el presidente lo recibía, acá no pasaba nada y el progresismo intelectual que abrevó de la no visita durante treinta años se quedaría sin uno de sus argumentos culposos para defenestrar a Alfonsín.

Vale aclarar, Cortazar formó parte de mis lecturas. No lo hago actualmente y básicamente nunca le entré a Rayuela, pero si a muchos de sus cuentos. No se si ahora lo leería, pero en su momento estuvo bueno. Feliz cumple, entonces.

Aquí además link a un blog que replica el último reportaje: http://eljineteinsomne2.blogspot.com.ar/2009/04/diciembre-de-1983-la-ultima-visita-de.html

miércoles, 14 de agosto de 2013

Flores-Chacarita-recoleta

Alfonsín, Raúl, fue un tipo moderno. En 1983. Un adelantado a su tiempo. Alguien que en una sociedad harta recreo un discurso pacificador. Un tipo que supo leer su electorado o, al menos a donde quería ir esa sociedad. No ganó por los votos peronistas del conurbano, como se cree, sinó por el de las mujeres y el de los jubilados (hasta hace un par de elecciones se podía diferenciar el voto femenino del masculino, ahora ridículamente no). No ganó por el cajón de Herminio, un tipo que la historia y el mismo radicalismo poco a poco va a ir reivindicando (Uno de los pocos peronistas que junto a Alfonsín firmaba las solicitadas por los DDHH durante la dictadura).
El radicalismo de la provincia de Buenos Aires todavia está colgado en ese discurso. No estaría mal si estuviésemos en 1985 o 1987. Pero estamos en 2013. Pasaron 30 años. Esas mujeres de entonces ya no votan, y esos viejos jubilados, lo siento, pero están muertos. El electorado del interior aún se mantiene fiel, gracias al esfuerzo de algunos intendentes que entienden un poco más las ideas de su electorado. Primer punto polémico, el electorado radical de la provincia existe, sólo que vota a otro que circunstancialmente se le parece, sea De Narváez o Massa, o incluso Scioli. Vota a quien no le parece peronista, aunque lo sea. El electorado radical de la PBA no es garantista. Le importan poco las leyes que garantizan el derecho de los "presos". Quieren que los delincuentes (no solo los de guantes blancos) vayan presos. Y va a votar a quien lo prometa (no importa si después lo cumple). Recuerdo un pase de factura de una convención radical de la PBA en 1985 (cuando aún no se había lanzado el plan austral), muchos convencionales puteaban por el 2x1 que había reducido las condenas en función de los años que se había pasado tras las rejas durante la dictadura.
Párrafo aparte merece la dirigencia. Ayer leí, no recuerdo a quien, decir que si el PRO de capital se peroniza, el electorado radical retorna a opciones radicales. El problema es que en la PBA el que se peronsiza desde hace decadas es el radicalismo, complice de cogobernar con el PJ desde 1987. A la vez la opción Massa da moderna, blanquita (diría D'Elía), prolija, etc. Y eso lo hace apetecible para el voto gorila.
Hace un par de semanas planteo que hay que gorilizar el discurso. No soy quien para decirlo, ni siquiera voto en la provincia, aunque viví 11 años allí y toda la escuela pública lo hice en ese distrito. Es sencillo los primeros en sufrir el peronismo y sus formas son los habitantes de ese distrito. Si siguen votando ese signo partidario con distinto lema, es porque nadie le ofrece otra cosa. Es impericia pura. Las escuelas se derrumban, los hospitales también y ni que decir como se viaja. No vi en campaña una sola visita de Stolbizer o Alfonsín a meterse en esos lugares. Me pregunto, donde quedó aquella leyenda de que Moreau manejaba una parte de La Cava y la otra la manejaba Posse. Hoy no manejan ni la calesita de la esquina.
Este verano visité Chascomús. Podría ser Ciudad Alfonsín (allí todo es Alfonsín: la concesionaria de autos, el corralón de materiales y la farmacia). Pero claro, la gobierna un radical. Entonces ocultamos las cosas. Solo una estatua frente a la laguna. No hay leyenda, no hay placa que diga "acá tomaba café Alfonsín" en el bar del pueblo (aunque sea mentira). La placa principal de la casa del ex presidente señala que allí se formaron los "Libres del sur", un grupo de antirosistas que fue asesinado por la mazorca antes siquiera que pudieran actuar contra el primer dictador que tuvo este país. Básicamente no hay relato. No existe "El paseo de la Democracia", no vi el comite de distrito, pero seguramente esta derruido. Me imagino tipos como Massa como intendentes de esa ciudad, se haría un festín (lo primero que hizo el tigrense cuando asumió fue homenajear al anterior intendente vecinalista de su disrito, fallecido hacía poco).
Sin relato, sin entender el electorado, sin renovación, no habrá futuro para el radicalismo.
Solo una comparación con la capital, que pasó desapercibida pero que en los próximos meses se hará visible, la lista joven radical le ganó a la de los viejos dirigentes. Basicamente Juan Nosiglia le ganó a Coti y a Jesús (ojo, estos pusieron huevos en las dos canastas).
Recordemos la frase de un viejo caudillo radical de la capital, Sancerni Jiménez, la única línea de renovación real es la que cruza "Flores-Chacarita-Recoleta".

lunes, 12 de agosto de 2013

Enamorados del peronismo

Las elecciones del 11/8 no resolvieron legalmente nada. Reacomodaron el mapa político. Son una radiografía del día de ayer. Parezco kirchenrista, no? La negación de un tsunami de votos en contra. Lo cierto es que una primer lectura líneal de la cuestión me lleva a ver que el peronismo en sus distintos matices, solo en la provincia de Buenos Aires, sumaría 30 diputados nacionales. Queda para aquellos que estudian el trabajo y los ciclos legislativos ratificar como funcionan después los distintos bloques. Vuelvo a preguntarme, una vez más, cuando fue que nos enamoramos del peronismo.

No se va a bajar nadie, para los que claman por un renunciamiento de De Narvaez, que metería cuatro diputados nacionales si repitiera los resultados. En caso de bajarse, me imagino más sus votos duros yendo hacia el Momo Venegas que a Massa.

Lo divertido: El Pato Galmarini puede meter un presidente. Si, un mediocre jugador de futbol (lo vi jugar en el querido Comunicaciones, los sábados por la tarde), puede meter a su yerno de presidente. El menemismo siempre fue muy generoso: El mismo turco, Duhalde, Néstor y ahora definirá su interna entre dos de sus hijos dilectos: Massa y Scioli. Después de 30 años de democracia, los dos primeros presidentes de la transición siguen siendo los que inventaron este juego (no se rían, respecto de Alfonsi, les recomiendo lectura de próxima biografía a publicarse).

Por que voy a votar a Pino: Hay dos razones, ninguna objetivo. La primera, considero que Filmus es el principal responsable del derrumbe de la educación pública en este país. Sus ideas, o las que otros como Decibe, replicaron de él, nos llevan al actual estado de defección de la educación pública. Me encantaría verlo fuera del Senado, y de ser posible, de la políca local. La segunda: ya vote a Chacho, después de eso no puedo ser una carmelita descalza, no puede haber algo peor. Es más, creo que Pino va a completar su mandato.

Nos vamos a enamorar de las PASO, aunque no me gusta el sistema. La centroizqueirda o el liberalismo político (según como nos situemos cada uno) lo demostró. También en algunas provincias donde pasó más desapercibido, como en Neuquén (esa si es una grandisima derrota del gobierno). Dije esto hace un par de horas y lo leí recién en el blog de Jesús Rodríguez, quien convoca a un gran acuerdo en este sentido. A efectos de delirar, imagino un escenario con dos fórmulas compitiendo (no se el orden, no se si importa hoy): Sanz-Michetti vs Binner-Covos o Sanz-Binner Covos-Michetti, para equilibrar senadores y ex goebrnadores. Mostrar gestión, no importa cual sea el resultado. Algo que el peronismo suele enrostrar todo el tiempo (salvo Cris, todos los presidentes peronistas del 89 en adelante fueron antes gobernadores)

Algo así sugirió Andrés Malamud la semana pasada, al dar pocas chances a Massa presidente: Es intendente, no gobernador, y el peronismo encuentra mejores repartidores entre los gobernadores.

Ay Marga, que pena lo tuyo. Se que a muchos de los leen este blog la quieren y siguen. Para mi ya estás en la misma categoría que el Negro Raimundi: la de los que trabajan toda su vida de diputados nacionales. Reivindicate, pateá el tablero y al menos gorilizá un poco el discurso. Igual, si viviera en provincia te votaría. Pero si no muestran que tienen otra ideología, van a sacar menos votos en la próxima.

Un dato, no se que significa, pero muchos k que tenía en mi lista de Face, se borraron, literalmente, se fugaron de mi lista de "amigos".

En la próxima, prometo, volvemos a los libros.

lunes, 5 de agosto de 2013

10 libros de ciencia ficción para jóvenes militantes

Siiiiii, los jóvenes volvieron a hacer política, siiiii!
Estoy cansado de escuchar esta afirmación, al menos desde hace seis años. Lo cierto es que me propuse hacer una encuesta casera, sin rigor científico, y descubrí que, al menos en los cursos que di hasta ahora, tal aseveración es falsa. Solo uno o dos de los chicos que cursan en alguna de las materias que dicto (y este año estoy dictando siete de nivel universitario o terciario), militan políticamente. Lo cual no cuadra con el la afirmación que nos machacan desde los medios oficiales, oficiosos y no oficiales. Nada nuevo bajo el sol.
Lo que si me sorprende es el bajo nivel discursivo de los dos o tres descolgados que "hacen política", y no me refiero ya a recitar el discurso que le baja la agrupación (sea oficial o opositora, lo mismo da). Me refiero al nivel de lectura y procesamiento de las mismas. No pido ya que lean "La contradicción fundamental" o el "Manual de conducción política". Ni siquiera pretendo que se hayan enfrentado al Dieciocho Brumario.
Me refiero al simple y sencillo hecho de haber leido algún que otro libro. Lo máximo con lo que se tropezaron es con "El libro de los abrazos" de un empalagozo Galeano, ni siquiera el también bodriazo pero al menos revolucionario "Las venas abiertas de América Latina". Ya ni que decir de "El Tunel" que en mi epoca (la dictadura, 1981) teníamos de lectura obligatoria en la escuela primaria (si, esa de la que hablé en mi segundo post).
He aquí entonces mi sencillo aporte a la militancia juvenil política. Bah, a los jóvenes que me leen y a algún que otro militante descolgado. Y les aclaro desde ya que no es que les voy a pedir que lean textos pretenciosos, eso lo dejamos para los intelectuales de verdad, esos de "Zanata abierta"...

1- El fin de la Eternidad. Viajes en el tiempo a cargo del muy ruso-americano Isaac Asimov. Lateralmente forma parte de la zaga de "Las fundaciones" (también podrían entrarle a esa, eh). Como cambiar un contacto de auto y evitar una guerra atómica mundial.

2. La naranja mecánica. Si Francisco nos pide que nos portemos mal, estos pibes se portaban mal en serio, uan sociadad post apocalíptica, desintegrada, no future. Nada que el conurbano bonaerense pueda envidiar. Antonhy Burgues autor. Peli dirigida por Stanley Kubrick, que también filmó el que sigue.

3. 2001, Una Odisea Espacial. Arthur C. Clarke parodia a IBM, o cuantas veces relacionamos el nombre de HAL 9000 con el monstruo multinacional (ah, que no es un monstruo?? como lo compraron los chinos??? como los chinos no son comunistas?????). Desde "el primer tosco nudo" hasta la primer muestra de humanidad distapara por un monilito negro "lleno de estrellas".

4. Un mundo feliz, de Alex Huxley. Este no me gustó, en realidad me aburrió, pero no puede faltar en el morral del psicobolche adolescente....(me avisan por cucaracha que los pibes de la Cámpora no saben lo que es un psicobolche..., bueno eso que era Sanatella cuando pendex y que ahora asociamos a un ladriprogresista tardío).

5. Ya leíste todo lo anterior y querés algo que realmente te parta la cabeza. Además, sos ecologista (aunque te bancás Chebron y la minería a cielo abierto porque lo manda la compañera jefa). DUNA, un mundo totalmente distinto. Seis libros que no podés dejar en ningún momento. Los Atreides contra todo. La lucha por la especie (va, el petróleo). La clonación, la religón y otras yerbas. Y además tenés la ventaja que RHM lo está reeditando en estos momentos.

6. Más livianos si estás haciendo los primeros palotes en política. No sabés mucho de historia pero si que los romanos eran unos majaretas malos. Entonces tu tío soltero te tira Fundación, otro de Asimov. El imperio romano antes que a George Lucas se le ocurra reinventar la SCI FI. Esta también es una saga, de seis libros centrales y otros veinte conexos (entre ellos El Fin de la Eternidad). Y en el segundo de los libros te vas a encontrar con Néstor, digo con Menem, digo con El Mulo (cuando lo leas vas a entender de que hablo).

7. El planeta de los simios. Sólo apto para militantes radicales... (chiste facil....). Impresionante, nada que ver con las películas. El giro del final es superior incluso al encuentro con la Estatua de la Libertad destruída en el film.

8. Sueñan los Androides con ovejas eléctricas. Para entender por qué, a veces, no hay que rendir culto "al corte del director" (en este caso Ridley Scott). Un cuento lisergico del gran Philiph K. Dick.

9. El hombre en el Castillo, tambien de Philiph. Una ucronía donde japoneses y nazis ganaron la guerra y se repartieron los Estados Unidos. Solo un pequeño espacio de libertad en medio de dos gobiernos totalitarios.

10. Jurassik Park. Si, si, el de la peli. Del Genial (con mayúsculas) Crichton. El libro es una discusión sobre la moralidad de la ciencia donde los dinosaurios pasan a tercer o cuarto plano (ojo, la peli también es genial).

Dale, hacete un tiempito, dejá de repartir planes por un instante. Sentate a leer (total de laburar ni hablar) y después charlamos. Pero tené cuidado, no leas mucho, a ver si el relato se te cae a pedazos y empezas a dudar de las verdades absolutas....

UNA YAPA POST SCRIPT: El amigo Guillermo señala dos títulos, no los leí, pero acepto su buen gusto literario: 1984 y Rebelión en la Granja.

miércoles, 24 de julio de 2013

Mundo Loco

Mundo loco es una sección del suplemento Turismo del diario Clarín. Allí, cada domingo, algún famoso cuenta una "divertida" anecdota de viaje. Siempre quise figurar en esa sección, pero no se si porque no soy famoso o porque no cuento anecdotas divertidas, nunca me convocaron (aunque los memoriosos pueden recordar que una vez salí en la página central del Gran diario Argentino como "canillita y diplomatico").

Hace un par de semanas que la marca Halls promociona un nuevo concurso para viajar 10 días a Europa. En el spot, dos pibes se enganchan con dos rubias en una estación de tren y, colgados ven como su tren parte del andén, con todas sus cosas dentro. Por más que corran, nunca lo alcanzan.

Bueno, eso me pasó a mi. Lo de correr al tren, lo de las chicas no. Viajábamos a Bariloche con Guille Gutiérrez, a quien se le había ocurrido hacer la experiencia semi mochilera: ir en tren pero parar en Hotel..., tres estrellas con tele en la habitación y desayuno americano..., en 1988. En el trayecto BUE-Bariloche, que duraba 36 horas, el quetrenquetren paraba en varias estaciones. Entre ellas un parador en Ing. Yacobachi, donde empalmaba la trochita que se bifurcaba a Esquel. Ese si era el trayecto que hacían los mochileros de verdad. No tuvimos mejor idea que ir a ver como era "la trochita", total el tren estaría mosomenos una hora en la estación. Pero no, salió a horario y nosotros abajo...., sin bolsos ni helicopteros para alcanzarlo. Acá es donde ese momento deja de ser divertido. El parador estaba en el medio de la nada.

¿Que hacer? Como avisarle al conductor que pare y nos espere? Claro, como no se me ocurrió, llamar por celular a alguien..., a no, no existen los celulares. Empezamos a buscar un ¡Taxi! que corra al tren..., es un parador en el medio de la nada..., no hay taxis y los remises todavía no se inventaron (Menem lo haría un par de años despues cuando cierre los ramales de trenes y todos esos felices ex-empleados públicos se dediquen al nuevo rubro). Un tipo se ofrece a perseguir en su Falcon o Torino o coche parecido, ya que conoce al motorman.... Nosotros compramos, que otras opciones teníamos. Esto que cuento es verdad, vieron el auto de los Dukes de Hazzard a campo traviesa? Bueno, así fuimos nosotros, pasamos por dos pueblos o pequeños caseríos en el medio del desierto patagónico. Casi 100 kms. Hasta que nos ponemos en paralelo al tren y empiezan los bosinazos. Y si, el tipo conocia la motorman, que terminó frenando el tren para que los dos nabos (nosotros) subiéramos. Nunca supimos como se llamaba el tipo del coche. Solo le pagamos la nafta. Pero nos llevó al tren, por nada, por solidario. Porque dos pibes necesitaban esa gauchada.