sábado, 12 de abril de 2014

Good Bye, Indio

Hace unos años escribí esta entrada. Tiene tanta vigencia como hoy. Andate Indio, no servís para nada. 


Empecemos por el principio. No me gusta el Indio Solari. No me gustan los Redondos. Jamás entendí sus letras ni me provocaron el más mínimo placer. Lo único que me gusta es el nombre que le puso a sus actuales músicos: "Los fundamentalistas del aire acondicionado". Para mi, que me considero un fundamentalista real, creo que es un justo reconocimiento.

Por qué, entonces, escribir sobre el susodicho, a quien hasta hace un par de días consideraba un ladriprogresista más? Es sencillo. Hoy lo considero el mejor ejemplo de entrepeneur capitalista que se pueda conseguir en la alicaída plaza argenta.

El hombre no negocia con los productores, es su propio productor y levanta (según los medios) unos veinticinco palitos limpios. Eso después de generar innumerables puestos de trabajo en producción, venta de entradas, seguridad, etc. Sin contar con el movimiento económico que derrama sobre las arcas de la ciudad que lo recibe, en este caso, Gualeguaychú. Una ciudad de menos de cien mil habitantes que por un fin de semana recibe unos ciento treinta mil almas de visita, que pernoctaran en los pocos hoteles que encuentren o en carpa. Que consumirán alimentos y bebidas hasta no quedar un solo pancho por vender. Que compraran souvenirs. Es decir, meterán en la ciudad, a trescientos pesos por cabeza por día, unos setenta millones de pesos. Esos le dejaran al municipio limpios por ingresos brutos unos dos millones y medio de pesos (más que la tasa por espectáculos de la cual es eximido el ¿músico? ¿empresario? ¿entrepeneur?). Sin contar que hasta el kioskero de la esquina va a tener que renovar toda su mercadería.

Sigamos. ¿El hombre dona esos veintipico de palos para la revolución? No. ¿Dona la mitad para el hospital zonal, que también seguramente verá colapsada su capacidad de atención? No. ¿Dona de cada recital un porcentaje para la familia Bullacio? No, y al fin y al cabo, por qué habría de hacerlo? ¿Reparte el dinero en cooperativa con sus músicos? No, ese era Pugliese, otro pelado insigne, comunista de los de verdad, medio stalino, pero alguna vez estuvo preso.

El hombre se la queda él. Como corresponde. Que mejor representación social del capitalismo. "Yo la genero, yo me la quedo". Tiene todo su derecho: genera puestos de trabajo, paga lo que corresponde a SADAIC (para que su ex socio artístico no se queje), moviliza la economía de una ciudad del interior que por estos días no dependerá del precio mundial de la soja, etc.

Eso es el capitalismo. El capitalismo más puro. No me vendas una revolución. O si, vendela.

PS: Todos se maravillan con la película Good Bye Lenin, pero creo que nadie la entendió. En definitiva, la madre del protagonista solo quería tomar Coca Cola.

PS2: Al Indio le detectaron Parkinson y llora por todos lados con "Su Enfermedad", la hace suya, como si no hubiese otros que la padecen o padecieron. Indio: a Michael Fox se la detectaron cuando tenía 25 años y dedica su vida a buscar una cura para todos con una dignidad que nunca vos vas a tener. 

sábado, 29 de marzo de 2014

El Massaso

Massa me parece un tipo de cuarta. Un arribista que le va a hacer mucho daño al sistema político. Más ambicioso que Menem, reúne lo peor de cada casa (entendiendo cada casa por los partidos que integran el sistema político argentino).

Dicho esto, si lo que busca el kirchenerismo es destruirlo a partir de hacerlo responsable por los "linchamientos sociales" que se están produciendo de manera "espontánea" (hace minutos uno empezó en la puerta de mi casa y terminó a dos cuadras) están, por un lado equivocándose porque lo van a potenciar y, por el otro, es el último de un largo listado de desaguisados que genera el kirchnerismo en pos de destruir el sistema político y social que, incluso, había sobrevivido a De La Rúa.

Si la gente (si la gente, esa que tanto desprecia el progresismo vernáculo) reacciona de esa manera es porque la respuesta a sus problemas que ven en el Leviathan es una señora maquillada (con varios centimetros de maquillaje berreta) que desde la cadena nacional, en medio de la novela favorita de la tarde (el último recurso elegido para lograr más raiting), habla de alfajores. Si, de alfajores.

La gente tiene derecho en sentir vacío. Pero eso no la exonera de la responsabilidad de, todavía, ser una sociedad integrada.

Ayer, en el colectivo, escuché a dos personas (miembros del partido "que barbaridad" diría un progre culposo) decir: "hay que fusilarla". Nadie, pero nadie, se dignó a mirarlos mal. Naturalización total de asociarla a la figura de Isabel. Esa figura a la que tanto quisieron ocultar y diferenciarse. Y por la que la actual presidente tanto hace para parecerse.

Tomamos como natural su último esgince, y no nos parece descabellado que fuese (según el rumor) porque se cayó de un zapato que estaba probando en la habítación del hotel en Italia (no sea cosa que algún paparazzi de esos que abundan en Italia, donde se inventaron) la escrache entrando a Dolce y Gabana o alguna otra tienda de Roma.

La falta de coherencia en llamar las cosas por su nombre (devaluación, ajuste, pauperización de amplios sectores sociales, destrucción del sistema educativo, etc.) hace que cualquier cosa que diga o haga consolide la sensación social de que la Sra. perdió el rumbo.

Solo les queda vengarse de Massa porque los primereó con el legado. ¿Cuál es el legado? Sospecho que el ordenamiendo de los códigos civiles y penales. Así como Alfonsín y Menem legaron la reforma constitucional del 94 (si, la vigente, dejemos hablar de pacto, los dos últimos caudillos dejaron ese legado), la Sra. quería legar a la sociedad un nuevo código civil y un nuevo código penal (o su reforma) y Massa, con solo un poco de picardía (no le pidamos más), se los echó al garete (mientras los partidos de oposición aprovecharon para desmarcarse de figuras descartables).

El costo de esta "venganza", temo, será alto. Y, otra vez, el peronismo hará el salto del tigre para caer parado.

domingo, 23 de marzo de 2014

La Srita. Angelita y la Srita. S.

Entre 1973 y 1976 fuí a la escuela de educación primaria French y Berutti, detrás de Cancillería. En la intersección de Basabilbaso y Juncal. En los dos primeros años fui al jardín y en los otros dos, primero y segundo (lo que algunos todavía por esa época llamaban primero inferior y primero superior).

En primero tuve a la Srita. Angelita. Una señora entrada en años (o al menos para los que teníamos seis nos parecía una persona grande, acentuado por las canas que coquetamente llevaba). Angelita nos enseñó a leer y escribir. A mitad de año recuerdo claramente una escursión donde, aburrido, desde el micro iba leyendo los carteles de la calle.

Promediando el año se incorporó un chico nuevo. Un chino (vamos a llamarlo Wang, porque no tengo el mínimo recuerdo de su nombre real). No era raro un chino, aunque la inmigración oriental a nuestro país no se había producido aun y los gallegos seguian controlando el mercado almacenil del barrio, en ese colegio un chino no era raro: al mismo, como ya conté concurrían los chicos de la villa de Retiro y los hijos de los diplomáticos que trabajaban en Cancillería, junto con otros hijos de empresarios que vivían en el Sheraton (en realidad el raro era yo, el único de clase media de toda la escuela). Un chino, a la postre hijo de la familia que venía a adminsitrar el "Primer Restaurant Chino de Buenos Aires", de la calle Viamonte, que proveía la comida para la embajada China, no era raro en ese colegio. Cumplía con las generales de la ley, es decir, un crisol de clases y nacionalidades tan común en la escuela pública de ese entonces.

Pero había un inconveniente, Wang no hablaba una sola palabra en español. No existía "maestra integradora", la responsabilidad de integrarlo caía en los compañeros y en la maestra (todos los recuerdos que tengo de mi paso por la escolarización me hacen pensar en cursos grandes, de entre 30 y 35 alumnos en primaria, de mas de 50 en secundaria). Por algún motivo, Wang me cayó bien (creo que fue por solidaridad, yo tenía un solo amigo, David García, curiosamente -o no- de nacionalidad española). Tal vez nos sentamos juntos. No lo se.

La Srita. Angelita se tomó la cuestión a pecho. Y de a poquito le enseñó a hablar en español. Y lo integró al resto del curso. Realmente el pibe no sabía decir nada. Angelita con paciencia lo sacó bueno, sinó el pibe no hubiese podido seguir en el colegio. Hubiese terminado cocinando en el Resto de los padres (que tenía su nivel, eh).

Al año siguiente, la Srita. Angelita se jubilaba y yo me pasaba de escuela (como conté en El Colegio). Mi vieja, medio chupamedias, invitó a Angelita a almorzar, para despedirnos y despedirla. Y fuimos a comer al Restaurant de los padres de Wang. Debe haber sido el mejor agasajo que nos hayan hecho alguna vez. Creo que nos trajeron unos treinta platos distintos. Me llevaron a recorrer la cocina y los salones reservados donde comía el embajador. Era claro que el agasajo era para la Srita. Angelita. Que había integrado a su hijo como uno más, sin poner ningun reparo a la tarea extra que le implicaba. Sin cansarse.

Obvio, no nos cobraron.

Después de ese día, nunca mas vi a Wang, ni a la Srita. Angelita. Siempre que paso por la puerta de ese restaurant los recuerdo a los dos. A Wang delante del escritorio de la maestra repitiendo la tarea que esta le daba, con esfuerzo. Con la Srita. Angelita durante muchos años nos mandábamos tarjetas de fin de año. Estoy seguro que fueron muchas tarjetas y que las guardo en algún lugar.

Pensé mucho en la Srita. Angelita en estos días. Por dos razones, una pública y otra personal.

La pública es la duda que tengo de si la Srita. hubiese hecho huelga estos días. Creo que no. Creo que no entraba entre sus opciones. Menos el primer día de clase.

La personal tiene que ver con la maestra de Felipe, la Srita. S.

El gordo es dificil, es muy chiquito y las propuestas que le hacen (como ya conté) no le hacen mucha gracia. Tirale una pelota y la va a esquivar (está claro que no va a ser Messi), tirale una revista con dibujos y letras y te la va a replicar y se va a quedar enganchado todo el día. Son prioridades. En cierto punto, un representante de los nativos digitales (cuando aun no tenía un año ya había hecho un par de selfies el mismo). Pero a la maestra no le cae bien (bah, creemos que yo, que estoy tres de los días de la semana en la adaptación, no le caigo bien). Ya deslizó que tal vez tuviésemos que esperar y no hacer sala de dos. Ir directo a la sala de tres el año próximo (y empezar de nuevo con adaptación, previa y quinielesca inscripción). La Srita. S. es una persona grande, todo aquello que no nos imaginamos que es una maestra jardinera. Es buena maestra, no me cabe dudas, pero no lo mira a Felipe (o al menos eso sentimos). Y apenas llegamos ya está tratando que nos vayamos. No nos conoce mucho. No sabe lo duro que somos (Felipe, Mamá y Papá).

Por eso me acordé esta semana de la Srita. Angelita.

martes, 18 de marzo de 2014

Integración. Semana 3 (o 2 y media...).

Lunes: Papis de sala violeta integrados haciendo barquitos de papel. Papi Esteban en sillita torturadora preparando clase de la noche. Sale la maestra para pedir por el papá de Felipe. Es decir, el papi no integrado y el nene no integrado. Chau clase. Hola mamis. Papi cree en un metodo piagetiano de integración: nada de papis en el aula. Los chicos en algún momento del día dejarán de llorar. La maestra no piensa lo mismo. Así que gana la maestra y papi juega con Coco (una especie de serpiente de tela muy larga para que los nenes se agarren de ella para ir aprendiendo a marchar juntos).

Martes: Le toca a mami. Hoy no hay barquitos de papel sinó corbatas de papel. Pero mami directo al aula. A jugar con Feli y evitar que el resto de los nenes se arranquen un brazo (si, mami no solo sufre por Feli sino también por el resto de los desquiciaditos del aula). Hoy toca charla con la maestra. Vamos a descubrir que a Feli le gustan las revistas y los diarios (que novedad, hace lo mismo que mami y papi). Vamos a ratificar que es caprichoso (me lo dijo al segundo de nacer la señora que lo baño al momento que el pibe berreaba agarrado a los cables de la sala de posparto: "Este nene quiere un chupete y lo quiere AHORA"). Y vamos a descubrir que Feli es igual a papi: Si algo no le interesa no le da bola. En fin, un clonsito.

Parece que nos bocharon a Papi y Feli. Seguimos con integración, al menos hasta el infinito y mas allá.

martes, 11 de marzo de 2014

Integración. Día 3.

De nuevo nos esperaron las sillas. Esta vez nos separaron para las actividades. Nenes por un lado. Papis por el otro. Nenes encerrados en el aula. Papis departiendo sentados en las sillitas, mientras armábamos unos lindos cajas-ladrillos.
Feli lloró un par de veces. Pero no porque papis lo habían abandonado, sinó porque no quería estar solamente en la sala. Todo el jardín es su territorio. Es un alma libre y mepa que le gustan más las nenas de la sala fuccia, no de la violeta (la suya). No dio mucha bola a las consignas. Pero tampoco los otros pibes, sobre todo los más chiquitos. Pero cuando llegó a casa fue a buscar entre sus juguetes la pelota. Esa a la que no le daba bola.
Mañana, miércoles, la integración (o adaptación, pero el primer post me equivoqué y ya quedó así), la hace solo papá. Flor de desafío. Por suerte hoy no vino ningun papi copado. Pero temo que en cualquier momento contraataquen.

El Colegio II

El Colegio se hunde. Literalmente. No es una metáfora. Una de sus alas está hundida. Comenzó a hundirse a fines de la década del noventa. Como si fuera estructuralmente parte de el proceso iniciado en aquellos años y que se continuara en esta década supuestamente ganada. El día que se hundía, estallaron los mármoles del laboratorio del tercer piso. Ese que era modélico. Eso provoca también que los ladrillos vidriados de la columna del ascensor vayan cayendo. De ahí la media sombra que los cubre y que vemos en algunas fotos que suben a los distintos portales.
Me cuesta tomar posición. Más allá de la huelga docente de la que participan muchos amigos, estos días no hay clases porque no se terminaron las obras prometidas por el gobernador "Aire y Sol". Las autoridades, entiendo que con buen tino, no permiten que se dicte en esas condiciones.
En general no soy partidario ni de las tomas, ni de las huelgas. Y estas son algunas reflexiones a título personal que no involucran, ni tienen porque involucrar, a mis compañeros de la comisión de ex-alumnos.
No se que se podría hacer. O tal vez si. Tengo alguna idea pero por el momento quiero desarrollarla más.
Creo si (y de nuevo aclaro que es una opinión personal) que parte de la responsabilidad es de la comunidad educativa, no solo de las autoridades provinciales.
Pregunto también ¿tiene sentido seguir reparando algo que se hunde? No soy arquitecto, me gustaría que algún profesional opine al respecto.
Insisto con mi teoría, la clase media abondonó la educación publica, por acción o por omisión. El peronismo, en sus distintas vertientes, lo logró. Va a ser muy dificil, en estas condiciones, lograr otro proceso de integración. La integación debe incluir a las clases altas y medias. Estudie en dos escuelas públicas donde eso se producía. Me parece que llegó la hora de que los craneos de la educación piensen al revés, no tanto como atraer a los sectores mas desprotejidos a la escuela pública, sino como atraer a los sectores que desertaron de la misma. Y entiendo que para eso, sin ser especialista, se necesita que los planteles docentes eleven un poco sus niveles de exigencia pedagógica.

lunes, 10 de marzo de 2014

Integración. Día 2.

Lunes, llegamos a la hora señalada (maso las 9.15...). Y ahí estaban, las temibles sillas enanas. Las peores enemigas de los padres "adultos no progres". Por suerte solo estaban como amenaza.

Creo que algo bien hicimos en Día 1, porque los chicos de sala Violeta (no así los de sala fuccia, parece que hicieron mal la actividad del viernes pasado) pasamos al aula. Los otros, a seguir participando o esperar el aula conteiner. Nosotros pasamos de patio a sala.

La tarea hoy consistía en hacer bollos con un papel de diario y hacerlos pasar por una sábana con agujeros. El detalle es que Felipe lee los diarios. Es decir, no los hace un bollo, sino que se detiene a obsarvar las letras y las figuras, con lo cual no fue muy activo que digamos.

Después vinieron las pelotas de verdad. Esas había que meterlas en un cesto similar al que tenemos en casa. Ahí no hubo mayores problemas, al estribillo de "a guardar, a guardar..." entendimos todos la consigna.

Parece que era la clase de Educación Física, porque nos presentaron a la señorita Vero. Feli fue raudo a saludarla y lo primero que hizo fue constatar la consistencia de su anatomía.

Rápidamente transcurrió el segundo día (o la segunda hora). Parece que seguimos haciendo bien la tarea, porque mañana nos tocan dos horas de juegos y saltos en la salita violeta. Aunque los papis tenemos una actividad aparte. Algo con una caja de zapatos. Tememos que nos hagan sentar en las sillas, porque es en ese sector...

PD: Detectamos dos padres progres (!!!!!). Uno leyendo El Argentino, sentado en el suelo antes de entrar. El otro se comió el primer reto de la seño: En la sala no se toma mate (Justicia poética). Estuvo en penitencia todo el día.